después de haber vivido dos meses de profunda explotación mental en la carrera que estudio
me dispongo a irme a caminar por Sudamérica
iré con dos amigos hacia el norte de Chile, y de ahí a Machupichu
y después seguiremos subiendo Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela
después bajaremos Brazil, Bolivia, Paraguay, Argentina, sur de Chile.
así que este flog se cierra por tiempo indefinido
Gracias a todos los que pasaron por psicodelia
Un fuerte abrazo
Natán Hinrichsen
 David Gilmour habla de Pink Floyd en una entrevista concedida a David Fricke y reproducida por la revista argentina “Canta Rock” (cuarta parte y final)
Hay una historia muy difundida de que él apareció en el estudio para la grabación de “Shine On You Crazy Diamond”.
R. Sí, apareció en el estudio. Estaba más gordo y tenía la cabeza y las cejas afeitadas y nadie lo reconoció al principio. Simplemente ese tipo extraño dando vueltas por el estudio, sentado en la consola durante horas. Si alguien me cuenta esa historia lo encontraría difícil de creer, eso de que puedes estar sentado en una pequeña habitación durante horas con alguien que fue amigo cercano durante años, y no reconocerlo. Pero lo puedo garantizar, ninguno de la banda lo reconoció. Y aún sabiendo que era él, no podíamos reconocerlo. Vino dos o tres días y después no volvió más.
¿Qué piensas del culto aque se ha hecho en torno a su persona?
R. Es triste que esa gente piense que es un sujeto maravilloso, que es una leyenda viviente, cuando en realidad existe ese pobre loco triste que no puede manejarse con la vida ni consigo mismo. Él tiene cosas incontrolables dentro suyo que no puede manejar y la gente piensa que es una maravillosa persona, sumamente romántica. Es simplemente una cosa triste, una hermosa y talentosa persona que esta simplemente desintegrada.
Ese sentimiento aparece en “Shine…”, es un tema muy triste, casi una plegaria.
R. Es triste, la historia de Syd es una triste historia romantizada por gente que no sabe nada de él. Lo han convertido en una moda.
Cuando el grupo comenzaba a desarrollar una identidad independiente de Syd, editaron “Ummagumma”, con un LP en vivo y otro con bandas solistas de cada uno.
R. Simplemente no sabíamos que hacer en esa época. Además no teníamos mucho material. Y por otra parte nuestro fuerte en ese momento eran las actuaciones en vivo. Viajábamos por Inglaterra y Europa llenando los auditorios que quisiéramos. Éramos una de las bandas que llevaban más gente, junto con Hendrix y los primeros FleetWood Mac…
 David Gilmour habla de Pink Floyd (tercera parte)
¿Cómo consiguieron manejarse con Syd para su primer álbum solista?
R. Con extrema dificultad. EMI comprendía el potencial de Syd en esa época. Sabían que era muy talentoso y que podía escribir grandes canciones y querían que continuara. Así que pusieron al productor Malcolm Jones para que lo produjera, y este empezó a grabar el álbum y demoró muchísimo tiempo. Finalmente los de EMI pensaron que habían gastado demasiada plata y no se había conseguido nada. Así que Syd vino y nos preguntó si podíamos ayudarlo. Fuimos a EMI y les dijimos “déjennos ver si podemos terminarlo”. Y ellos nos dieron dos días para hacerlos, y en uno de ellos teníamos un show con Pink Floyd. Básicamente Roger y yo nos sentamos con él, después de haber escuchados todas sus canciones en casa, y le dijimos “Syd, toca esta, Syd toca aquella”, lo sentamos en una silla con un par de micrófonos en frente de él y lo hicimos cantar. En algunas bandas pusimos un poco de efecto con eco y doblaje. En una o dos más, sobregrabamos un poco de batería y algo de bajo y órgano. Pero fue como que un lado del álbum tomó seis meses de trabajo, y nosotros hicimos las otras dos bandas en dos días y medio. Y el potencial de algunas de esas canciones… podrían haber sido realmente fantásticas.
El segundo álbum solista “Barret” tiene más instrumentación
R. Tuvimos más tiempo para hacerlo. Pero tratar de encontrar una técnica para trabajar con Syd era sumamente dificultoso. Tenías que grabar las bases sin él, trabajando sobre alguna versión del tema que él hubiera hecho, y recién después sentar a Syd y tratar de que tocara y cantara, pinchando un montón de veces. O podías hacerlo del modo inverso, en que lo hacías interpretar un tema sólo y después tratabas de grabar todo demás encima de eso. El concepto de él tocando con otro grupo de músicos era claramente imposible porque cambiaba la canción cada vez. Nunca hacía un tema dos veces de la misma manera, pienso que deliberadamente.
(continuará)
 David Gilmour habla de Pink Floyd (segunda parte)
Es irónico que sean conocidos como una “space band”, cuando en realidad lo que Pink Floyd hace es procesar el sonido, tomar una canción, simple como “Pigs on the wing” y cargarla con un aire dramático.
R. Me gusta que nuestra música se perciba como tridimensional. Se trata de provocar emociones en la gente, supongo. Te sientes muy importante, de alguna manera. Digámoslo de frente, ninguno de nosotros en Pink Floyd somos músicos técnicamente brillantes, capaces de andar cambiando de ritmos y haciendo solos virtuosos (¡¿?!). Y tampoco somos demasiados buenos con complicadas estructuras de acordes. Gran parte de nuestra música son cosas muy simples, bien vestidas. Nosotros paramos de hacer música espacial para que la gente viaje a fines de los `70. Pero esa imagen permanece sobre nosotros y no podemos sacárnosla de encima.
¿Piensas que el derrumbe mental de Syd Barret es directamente atribuible a la experiencia psicodélica?
R. En mi opinión, habría pasado de cualquier manera. Era algo con raíces muy profundas. Pero diría que la experiencia psicodélica puede muy bien actuado como catalizador. Todavía pienso que él no podía manejar la visión del éxito y todas las cosas que lo acompañan. Y tenía otros problemas. Toda la escena de la pileta de natación en la película “The Wall” viene de uno de los episodios de Syd.
(continuará)
 David Gilmour habla de Pink Floyd en una entrevista concedida a David Fricke y reproducida por la revista argentina “Canta Rock” (años 80)
¿Cuál es el proceso mediante el cual se desarrollaron las canciones y arreglos de “The Wall”?
Roger había hecho un demo en su casa con toda la obra, lo llevamos al estudio con Bob Serrín y el resto del grupo. Lo escuchamos y empezamos por las bandas que más nos gustaban, discutimos mucho sobre lo que no era bueno, y sacamos un montón de cosas. Roger y Bob se pasaran mucho tiempo tratando de hacer la historia más directa, más lineal conceptualmente. Así que chequeamos los temas y mandamos a Roger a escribir otras canciones, y él lo hizo. De hecho, pienso que algunas de las mejores cosas salieron de la presión de decir “esto no es lo suficientemente bueno como para ponerlo, haz algo”.
¿Cómo surgió “Another Brick in the Wall, Part Two”?
Originalmente era una canción muy corta. Iba a tener un rápido solo de guitarra y listo. Había sólo un verso de letra grabado y pusimos la parte del solo al final. Roger y yo cantamos la estrofa y entonces pensamos que deberíamos tratar de conseguir algunos niños para que cantaran. Hice una cinta de la base con un pulso en sync, así después podíamos meterla de nuevo en la cinta original. En esa época estábamos en Los Ángeles, así que mandé la cinta a Inglaterra y le encargué a un ingeniero que juntara algunos niños. Le di u a lista de instrucciones - 10 a 15 años, del norte de Londres, en su mayoría muchachos -, y le dije que les hiciera cantar el tema de todas las maneras que le gustaran. Y el llenó todas las bandas en una máquina de 24 canales con pares de stereo de todas las diferentes combinaciones y maneras de cantar de los niños. La base es la misma. Y luego las editamos juntas.
(continuará)
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