 "Nos falta hablar de la organización de las masas trabajadoras para la resistencia contra el gobierno y contra los patrones... Los trabajadores no podrán emanciparse nunca mientras no encuentren en la unión la fuerza moral, la fuerza económica y la fuerza física que es necesaria para derrotar a la fuerza organizada de los opresores.
Para hacer propaganda hay que encontrarse en medio de la gente, y es en las asociaciones obreras donde los trabajadores encuentran a sus compañeros y en especial a aquellos que están más dispuestos a comprender y a aceptar nuestras ideas. Pero aunque se pudiese hacer fuera de las asociaciones toda la propaganda que se quisiera, ésta no podría tener efecto sensible sobre la masa trabajadora. Aparte de un pequeño número de individuos, más decididos y capaces de reflexión abstracta y de entusiasmos teóricos, el trabajador no puede llegar de golpe al anarquismo. Para llegar a ser anarquista en serio, y no solamente de nombre, es necesario que, el trabajador empiece a sentir la solidaridad que lo vincula con sus compañeros, que aprenda a cooperar con los demás en la defensa de los intereses comunes, y que al luchar contra los patrones y el gobierno que los sostiene, comprenda que los patrones y los gobiernos son parásitos inútiles y que los trabajadores podrían conducir por sí mismos la economía social. Y cuando ha comprendido esto es anarquista aunque no lleve ese nombre.
Por lo demás, favorecer las organizaciones populares de todas clases es consecuencia lógica de nuestras ideas fundamentales, y debería por lo tanto formar parte de nuestro programa.
Un partido autoritario, que trata de apoderarse del poder para imponer sus propias ideas, tiene interés en que el pueblo siga siendo una masa amorfa, incapaz de obrar por sí mismo y, por lo tanto, siempre fácil de dominar. Y por ello lógicamente ese partido no debe desear más que la pequeña cantidad de organización que necesita para llegar al poder y sólo la de ese tipo: organización electoral, si desea llegar por medios legales; organización militar, si confía, en cambio, en una acción violenta.
Pero nosotros los anarquistas no podemos emancipar al pueblo; queremos que el pueblo se emancipe. No creemos en el bien que viene de lo alto y se impone por la fuerza; queremos que el nuevo modo de vida social surja de las vísceras del pueblo y corresponda al grado de desarrollo alcanzado por los hombres y pueda progresar a medida que éstos progresan. A nosotros nos importa, por lo tanto, que todos los intereses y todas las opiniones encuentren en una organización consciente la posibilidad de hacerse valer y de influir sobre la vida colectiva en proporción a su importancia.
Nosotros nos hemos fijado la tarea de luchar contra la actual organización social y de abatir los obstáculos que se opongan al advenimiento de una nueva sociedad en la cual estén asegurados la libertad y el bienestar para todos. Para conseguir este fin nos unimos en un partido y tratamos de ser cada vez más numerosos y lo más fuertes que sea posible. Pero si lo único organizado fuera nuestro partido, si los trabajadores permanecieran aislados como otras tantas unidades indiferentes entre sí y sólo vinculados por la cadena común, si nosotros mismos, aparte de estar organizados en un partido en tanto somos anarquistas, no lo estuviésemos con los trabajadores en tanto somos trabajadores, no podríamos lograr nada, o, en el más favorable de los casos, sólo podríamos imponernos. . . y entonces ya no sería el triunfo del anarquismo, sino nuestro triunfo. Entonces, por más que nos llamáramos anarquistas, en realidad sólo seríamos simples gobernantes, y resultaríamos impotentes para el bien, como lo son todos los gobernantes (6)."
Errico Malatesta, publicado en la prensa "L'Agitazione", 28 de junio de 1897.
 Felices fiestas les deseo. Coman mucho, tomen mucho(para vomitar lo comido).
Para estas fiestas, pedrito navideño nos traerá "La conquista del pan(dulce)".
In my life - The beatles.
There are places i'll remember
All my life though some have changed
Some forever not for better
Some have gone and some remain
All these places have their moments
With lovers and friends i still can recall
Some are dead and some are living
In my life i've loved them all
But of all these friends and lovers
There is no one compares with you
And these memories lose their meaning
When i think of love as something new
Though i know i'll never lose affection
For people and things that went before
I know i'll often stop and think about them
In my life i love you more
Though i know i'll never lose affection
For people and things that went before
I know i'll often stop and think about them
In my life i love you more
In my life i love you more
Kavi.-
 Discurso hecho por mí y una compañera para la actividad del día de la justicia popular realizado en la Biblioteca popular José Ingenieros:
Varios, oportunistas o defensores de este sistema de explotación y
opresión, son los que sacan a la luz con malas intenciones hechos
como los de Radowitzky, Wilckens, etc. Ellos aprovechan esto para
tildarnos de violentos, crear una imagen negativa de nosotros.
Ayer fue la caricatura del anarcotirabombas, hoy hasta el piquetero
que defiende apenas con un palo a sus compañeros de la embestida
de los guardianes del orden y de la paz debe explicar al resto de los
compañeros por ejemplo que la capucha es para esconderse, sí, pero
para esconderse de represor que sabe identificar y perseguir muy bien
a los luchadores.
El sistema avanzó a pasos agigantados con nuestros retrocesos y hoy
nos encontramos ante un problema de gravedad.
Los medios, la ?moral y buenas costumbres? que nos enseña la educación
burguesa y decenas de mecanismos sutiles de dominación se
encargan de ocultarnos y hacernos perder el eje de la cuestión. Nos
repiten al oído que somos violentos al rebelarnos, violentos al quejarnos,
violentos hasta cuando mostramos nuestro sufrimiento.
Violencia es la que sufrimos en cada día de nuestras vidas en que el
trabajo asalariado nos hace explotados, no permitiéndonos disfrutar
de trabajar por el bien común.
Violencia es la que sufrimos los trabajadores que somos no sólo explotados
sino además oprimidos de un sin fin de maneras.
Lamentablemente para el burgués, no somos cristianos, y como
anarquistas no vamos a poner ?la otra mejilla?. ¿¡Qué acaso ese era el
ejemplo que nos querían hacer tragar!?
Pues nosotros vamos por nuestro camino, con el pueblo por nuestra
liberación, la de la clase. Ya que sólo los trabajadores y las trabajadores
podremos liberar a toda la humanidad al liberarnos del yugo
capitalista por medio de una revolución.
Los y las anarquistas no debemos olvidar nunca que el anarquismo
siempre pugnó por la eliminación de toda violencia y/o coerción. Por
eso, somos enemigos del capitalismo y del Estado.
Somos enemigos del primero por obligar a los trabajadores a ser
explotados mediante el hambre o las fuerzas represivas y también
pregonamos la abolición del Estado por ser este la violencia institucionalizada
para la defensa de los intereses de la burguesía.
La violencia no nos tiene que ser un estigma para los anarquistas, si
tenemos en claro la siguiente frase de Malatesta ?La violencia sólo es
justificable cuando resulta necesaria para defenderse a si mismo y a los
demás contra una primera violencia. Donde cesa la necesidad comienza
el delito?.
Algunos dieron su propia interpretación al concepto, se puede estar
de acuerdo o no, y usaron la violencia, pero siempre en legítima
defensa, ya que la violencia se la aplicó anteriormente el Estado y el
capital.
Aunque esa defensa sea legítima no debemos obviar algo básico sobre
los atentados o actos vindicativos, si el pueblo no es capaz de entender
el uso de la violencia contra el opresor, no debemos aplicarla.
El grave error de algunas y algunos anarquistas fue usarla en los
momentos inadecuados o en vano, ya que la violencia es un arma de
doble filo. Puede dañar al movimiento o encender la mecha, hay que saber en que momento y en que medida usarla.
Un compañero, Piotr Kropotkin lo expresó bien y por eso lo citamos:
?...no hay que olvidar sin embargo que el sentido de todo acto terrorista
se mide por sus resultados y por las impresiones que produce.
Esta observación puede servir como criterio para distinguir los actos
que ayudan a la revolución y los que resultan ser una pérdida inútil
de fuerza y de vidas humanas. La primera condición, de importancia
vital, consiste en que los actos de un terrorista sean comprensibles
para todos, sin necesidad de largas explicaciones ni exposiciones complicadas.
En cada localidad hay individuos o habitantes conocidos
por sus acciones habituales en toda la comarca, y cualquier anuncio
de un atentado contra ellos, dado su pasado, de una manera inmediata
y sin que sea necesario el apoyo de la propaganda revolucionaria,
revela con absoluta claridad el sentido del acto terrorista. Si para
comprender un acto el hombre de la calle, que no es un militante, comienza
a hacerse muchas preguntas, la influencia de este acto resulta
nula o incluso negativa. El acto de protesta se convierte entonces para
las masas un crimen incomprensible.?
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 "El siguiente es un artículo escrito en 1927 por el anarquista ruso Piotr Archinov, quien fuera activo miembro del Ejérico Insurgente de Ucrania, más conocidos como los makhnovistas, y quien fuera uno de los principales impulsores del grupo Dielo Trouda en París. Este artículo creemos que es importante a la luz del 90 aniversario de la Revolución de Octubre.
LOS DOS OCTUBRES
(1927)
La revolución, obrera y campesina, victoriosa de 1917 quedó legalmente establecida en la agenda bolchevique como la Revolución de Octubre. Hay una sana verdad en esto, pero no resulta enteramente exacto. En octubre de 1917 los obreros y campesinos de Rusia superaron un obstáculo colosal para el desarrollo de la revolución. Abolieron el poder nominal de la clase capitalista, pero antes de aquello alcanzaron algo de igual importancia revolucionaria o quizás algo aún más fundamental. Al tomar el poder económico de la clase capitalista y la tierra de manos de los terratenientes en el campo, ellos conquistaron el derecho al trabajo libre y sin supervisores en las ciudades, sino el control total de las industrias. Consecuentemente, fue antes de Octubre que los trabajadores revolucionarios destruyeron las bases del capitalismo. Todo lo que quedó fue la superestructura. De no haber habido esta expropiación general a los capitalistas por parte de los obreros, la destrucción de la máquina estatal burguesa -la revolución política- no habría triunfado de ninguna manera. La resistencia de los propietarios habría sido mucho más poderosa. Por otra parte, los objetivos de la Revolución Social de Octubre no se limitaban a terminar con el poder capitalista. Los obreros habían experimentado un largo período de desarrollo práctico de carácter autogestionario, el cual se malogrará en los años venideros.
Por tanto, al considerar como un todo a la evolución de la Revolución Socialista rusa, Octubre aparece sólo como una fase -aunque como una fase decisiva y poderosa, por cierto. Por esto es que Octubre no representa en sí, por completo, a la revolución social. Al pensar en los victoriosos días de Octubre, uno debe considerar esa circunstancia histórica como determinada por la Revolución Social rusa.
Otra peculiaridad, no menos importante, es que Octubre tiene dos significados -aquel que le fue dado por las masas trabajadoras que participaron en la Revolución Social, y con ellos, por los comunistas-anárquicos, y el que le fue dado por el partido político que captó el poder de esta aspiración a la Revolución Social, y el cual traicionó y sofocó todo posterior desarrollo. Una enorme distancia existe entre estas dos interpretaciones de Octubre. El Octubre de los obreros y de los campesinos es la supresión del poder de las clases parásitas en nombre de la igualdad y la autogestión. El Octubre de los Bolcheviques es la conquista del poder por el partido de la intelligentsia revolucionaria, la instauración de su "Estado Socialista" y de su método "socialista" de gobernar a las masas.
EL OCTUBRE OBRERO
La Revolución de Febrero sorprendió a los diferentes partidos revolucionarios en completa confusión y, sin dudas, se vieron considerablemente sorprendidos por el profundo carácter social de la naciente revolución. Primero, nadie salvo los anarquistas, querían creerlo. El Partido Bolchevique, el cual siempre decía expresar la aspiración más radical de la clase obrera, no pudo ir más allá en sus fines de los límites de una revolución burguesa. Fue sólo en la conferencia de Abril que se preguntaron qué estaba realmente pasando en Rusia. Si era sólo el derrocamiento del zarismo, o era que la revolución iba más allá -¿tan lejos como el derrocamiento del capitalismo? Lo último, planteó eventualmente a los bolcheviques la cuestión de las tácticas a seguir. Lenin tomó conciencia antes que los otros bolcheviques del carácter social de la revolución y enfatizó la necesidad de conquistar el poder. Vio un avance decisivo en el movimiento obrero y campesino que estaba socavando más y más las bases de la burguesía industrial y rural. Un acuerdo unánime sobre estas cuestiones no podía ser alcanzado, ni siquiera hacia los días de Octubre. Todo el tiempo, el partido maniobró entre las consignas sociales de las masas y la concepción de una revolución social-demócrata, que es de donde venían y donde se desarrollaron. Sin oponerse a las consignas de la pequeña y gran burguesía, por una Asamblea Constituyente, el partido hizo lo mejor por controlar a las masas, pretendiendo mantener el paso con ellas, el cual era cada vez de un tranco más largo.
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 Shimmy Hendrix, el intérprete que saltó a la fama por su nuevo hit Poxy lady.
Kavi.-
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