Tu camino perdió la dirección del mío
y a pesar de todo, sé que me esperas
en la punta del delirio.
- Amada Libertdad -
Conservar la distancia.
http://www.youtube.com/watch?v=SRSQEoOi6e4&feature=related
He aquí que tú estás sola y que estoy solo.
Haces tus cosas diariamente y piensas
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.
Ya no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra , a flor, hueles a amor, a ti,
hueles a sal, sabes a sal, amor y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tú me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en nuestros brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.
- Jaime Sabines -
Cómo una voz puede llover tanto tanto...
Hasta calar los huesos. Hasta doler.
http://www.youtube.com/watch?v=4L9-AvjsB6g

Un día te cansas. Necesitas una sacudida de esas que te hace sentir que sigues vivo. Y te decides. Es preciso llenar el hueco. Te arrancas. Going to a town. Dejando atrás ese hilo de caminos sin nombre que por mucho que digan, jamás se pierden de vista. Te arrancas. Hasta arriba de ilusiones, de papeles viejos y salitre en los zapatos. Y una melodía te encuentra con igualitas inquietudes. Qué voz más triste, más triste...
http://www.youtube.com/watch?v=dUIsQo4K70Y
Como los sueños, más allá
de la idea del tiempo,
hechos sueños de sueños os llevo...
- Jaime Gil de Biedma -