
Explicación de la escena:
Estabamos en el sótano de la casa de Silvio Soldán comprando estupefacientes, cuando un fotógrafo de Paparazzi nos sorprende con la cámara.
Sabrina le practicaba sexo oral a Urtys, y se levanta sorprendida.
Urtys, completamente perdido por tener encima una dosis importante de LSD, piensa que el fotógrafo es policía y le hace la seña militar, pensando que con eso no va a ir en cana (de nuevo), y levanta su otra mano en señal de "yo no hice nada", con tanta suerte que me tapa la cara y yo no quedo tan implicada en todo este asunto (gracias Urtys).
Yo, por las dudas, estoy diciendo: "estoy limpia, te lo juro por Perón" (y mira que jurar por el Pocho no es joda).
Dedos, totalmente alcoholizado, se pone violento y amenaza al fotógrafo con la botella de birrita al grito de "respeta mi vida privada, gorila hijo de put...!!!"
En fin, cosas que pasan...
Advertencia: La situación real pudo haber sido modificada por mi para que sea mas divertido: hay posibilidades de que Sabrina haya estado simplemente tomando cerveza y mirando a la cámara, pero urtys si estaba drogado y dedos en estado de ebriedad y violencia extrema.
Salú!

Definitivamente dedicada a mis domingos domingueros entre risas, amores o desamores, teres o mates, recuerdos ilusorios de alguna noche inesperada, y la alegría de esas amistades que son tan reales y sentidas como las confesiones de un domingo de verano a la tardecita en la casa de una hermana...

Del otro lado de la reja está la realidad,
de este lado de la reja también está
la realidad;
la única irreal es la reja;
la libertad es real aunque no se sabe bien
si pertenece al mundo de los vivos,
al mundo de los muertos,
al mundo de las fantasías o al mundo de la vigilia,
al de la explotación o de la producción.
Los sueños, sueños son;
los recuerdos, aquel cuerpo, ese vaso de vino,
el amor y las flaquezas del amor,
por supuesto, forman parte de la realidad;
un disparo en la noche,
en la frente de estos hermanos, de estos hijos,
aquellos gritos irreales de dolor real
de los torturados en el angelus eterno y siniestro
en una brigada de policía cualquiera
son parte de la memoria, no suponen
necesariamente el presente,
pero pertenecen a la realidad.
La única aparente es la reja cuadriculando el cielo,
el canto perdido de un preso, ladrón o combatiente,
la voz fusilada, resucitada al tercer día
en un vuelo inmenso cubriendo la Patagonia
porque las masacres, las redenciones,
pertenecen a la realidad,
como la esperanza rescatada de la pólvora,
de la inocencia estival: son la realidad,
como el coraje y la convalecencia del miedo,
ese aire que se resiste a volver
después del peligro
como los designios de todo un pueblo
que marcha hacia la victoria,
o hacia la muerte,
que tropieza, que aprende a defenderse,
a rescatar lo suyo,
su realidad.
Aunque parezca a veces una mentira,
la única mentira no es siquiera la traición,
es simplemente una reja
que no pertenece a la realidad.
Paco Urondo
Cárcel de Villa Devoto, abril de 1973
Francisco "Paco" Urondo nació en Santa Fe en 1930. Poeta, periodista, académico y militante de la organización Montoneros, donde pertenecía al equipo de prensa.
Dio su vida luchando por el ideal de una sociedad más justa.
"No hubo abismos entre experiencia y poesía para Urondo." -dice Juan Gelman-, "corregía mucho sus poemas, pero supo que el único modo verdadero que un poeta tiene de corregir su obra es corregirse a sí mismo, buscar los caminos que van del misterio de la lengua al misterio de la gente.
Paco fue entendido en eso y sus poemas quedarán para siempre en el espacio enigmático del encuentro del lector con su palabra.
Fue -es- uno de los poetas en lengua castellana que con más valor y lucidez, y menos autocomplacencia, luchó con y contra la imposibilidad de la escritura.
El 17 de junio de 1976, con motivo de una encerrona de fuerzas conjuntas de la policía y el ejército, muere Paco Urondo en Mendoza, tenía 46 años.

¿Cómo compaginar
la aniquiladora
idea de la muerte
con ese incontenible
afán de vida?
¿cómo acoplar el horror
ante la nada que vendrá
con la invasora alegría
del amor provisional
y verdadero?
¿cómo desactivar la lápida
con el sembradío?
¿la guadaña
con el clavel?
¿será que el hombre es eso?
¿esa batalla?
Mario Benedetti