 Holas!
Hoy vengo de apuro :P
No puedo dejar de posteaaaar!
Es un vicio XD
Jajaj empecemos...
*_________
Severus y James iban camino a la enfermería. El primero tenía un chichón en la frente y l nariz sangrando. El segundo, un ojo morado y el labio partido. James miró a Snape con odio.
-¿Ahora te gusta Lily? ¿Qué, Nimphadora sólo te gustaba porque estaba con Remus?
-Bueno... no puedo decir que Evans no sea atractiva –dijo Snape, sonriendo -.Además, nunca rechazaría a una dama que me quiere besar...
-¿Pretendes que te crea eso? -dijo James... Pero sabía que era verdad. Lily, la chica tras la cual había estado tanto tiempo, lo engañaba... Y con ese ser repugnante...
-Como quieras... Pero no permitiré que Lily salga con los dos, sabes? Deberás renunciar a ella... ¿Adónde vas?
James fue a la biblioteca. Quería estar solo, y lo mas lejos posible de Snape. Una vez allí, se encontró con Nimphadora.
-James! ¿Qué te pasó? Conseguí que grabaran el holograma en el anillo esta mañana...
-No creo que lo necesite -respondió James, triste, y le contó todo.
-Vaya Evans... Ha hecho una excelente poción para el amor, pero se suponía que debía preparar un filtro de los muertos...
Lily observó su poción, de un rosa chillón. No había prestado la más mínima atención a la clase, tirando ingredientes al azar en el caldero... y su inconsciente le había jugado una mala pasada. Aunque, pensándolo bien, no estaba tan mal...
-Ehhh... lo siento, profesor...
Summers se alejó de Lily, despotricando acerca de la incompetencia de los chicos de hoy. Ella aprovechó esta ocasión para meter un poco de la poción rosa en un frasquito... Ya le daría un buen uso...
Apenas terminó la clase, Lily fue a la biblioteca. Quería averiguar si su poción era muy potente, y quería mantenerse alejada de la enfermería. No le hubiera gustado ver a James y Snape con sus "heridas de guerra".
Lo primero que vio al entrar fue una cabellera rosada. Lo segundo, un chico con los anteojos rotos... Y lo tercero, la mirada de odio de James. Dio media vuelta y empezó a correr a la torre de Gryffindor... no quería ver a James golpeado por culpa suya...
Sentía los pasos del chico que la seguían de cerca. Él la llamaba, pero ella no se detuvo hasta llegar al cuadro de la dama gorda... En el que no se encontraba la retratada.
¿Por qué se tenía que ir justo en ese momento...?
James llegó hasta donde estaba ella. Para sorpresa de Lily, tenía los ojos rojos e hinchados, como si hubiera estado llorando...
-¿Hacía falta que me engañaras con Snape?
-¿Qué? -dijo Lily, extrañada- Sabes que yo nunca te haría eso... Jimmy, qué...?
-¿Ah no? "Juntos nadie nos parará..." "Si, claro que quiero!" ¿Te suena conocido?
Lily se quedó callada, mientras sus mejillas tomaban un color rojo intenso. Vio que la dama gorda llegaba, pasándose de cuadro en cuadro.
-Al menos podrías haberme engañado con otra persona, no?
-¿Como con tu mejor amigo? -dijo Lily. Sentía que iba a largar todo lo que tenía adentro - Lo siento, James, debí haberlo pensado antes! Debí haber seguido tu ejemplo...
-¿De qué hablas...?
-No te hagas el idiota, James! Todo el colegio sabe que has estado saliendo con Nimphadora... Por si no lo sabes, mañana es mi cumpleaños... Qué lindo regalo!!!
James la miró. Tenía los ojos aún más enrojecidos y húmedos.
-¿De verdad pensaste que iba a arruinar una relación que busco desde que llegué a Hogwarts? Yo jamás te engañaría! No puedo creer que hayas pensado eso de mi... Y de Nimphadora! Tu misma lo dijiste, es tu amiga! -Se detuvo un momento. Tenía los ojos aún mas enrojecidos y húmedos.- No se si quiera verte por un tiempo, Lily... Esto no está saliendo como yo lo imaginaba -Lily lo miró, anonadada. James dijo la contraseña a la dama gorda y, cuando estaba pasando, se detuvo y sacó una cajita de su bolsillo.- ¿Quieres ver lo que hacíamos con Nim? Aquí está. Feliz cumpleaños.
Le arrojó la cajita y desapareció entre una multitud de chicos que salían. Lily se quedó parada en medio del pasillo, y finalmente la abrió.
Adentro había un anillo, hermoso, brillante... Lily lo tomó, con las manos temblorosas, y lo sintió tibio. No podía creerlo... no podía haber sido tan tonta...
-Yo también te amo, James -susurró, y al momento en que dijo el nombre, apareció su holograma suspendido en el aire. Sus ganas de llorar crecían cada vez mas...
*______
Me fuiiiiii
Besos!
 Holas!!
Jaja estoy llendo al gimnasio :|
es rarisimooooo!
Nunca en mi vida hice otra cosa que natacion... :S
Bueno... Sigamos con el fic...
Enjoy ;)
*_____________
A la mañana siguiente, unas amigas de Lily le dijeron a James que ella se había despertado temprano, y que ya no estaba en su cama cuando ellas se habían levantado. Después de buscarla por todo el castillo, James se sentó en la mesa de Gryffindor, extrañado. No estaba en la sala común, ni en el Gran Salón, ni en la biblioteca. Estaba untando su segunda tostada, cuando vio que iba a toda velocidad hacia las mazmorras. Miró su reloj, pero vio que faltaban mas de veinte minutos para la clase de pociones... Tomó sus cosas y la siguió.
-Maldición –dijo Lily, viendo que James la había visto. Comenzó a caminar aún mas rápido, al igual que él. Dobló un pasillo. Justo cuando pensaba en dar media vuelta e irse, vio a la persona que estaba buscando. –Snape! –susurró. Éste le hizo señas para que se metiera en una mazmorra vacía con ella.
Una vez que estuvieron los dos adentro, Lily cerró la puerta. En la mañana había recibido una lechuza que la citaba en la mazmorra, y estaba firmada por ese extraño Slytherin de nariz ganchuda y pelo grasoso. Había ido no sólo por curiosidad, sino porque así tendría algo que hacer mientras esquivaba a James. Sin embargo, había aprendido unas cuantas maldiciones por si todo eso fuera una trampa.
-¿Qué quieres, Snape?
-Una tregua. –dijo él. Lily lo miró, asombrada. –Ni tu ni yo queremos que James y Nimphadora anden juntos, ¿verdad? Así que estuve pensando, y creo que con tu inteligencia y mi astucia, podríamos...
La puerta se abrió de golpe, pero no había nadie del otro lado. Severus se asomó, miró a ambos lados del pasillo y no vio a nadie. La cerró.
-Bueno... Tu me entiendes –dijo, molesto por la interrupción. Parecía que había estado toda la noche ensayando cómo decirlo. –En resumen... Juntos, nadie nos parará...
-De acuerdo... si, si quiero! –Lily se sentía defraudada por James, y no iba a dejar que se saliera con la suya.
-Sabía que dirías que si –dijo Snape, sonriendo. Abrió la puerta-. Las damas primero...
Salieron, dejando la habitación vacía...o por lo menos, eso creían. Adentro, un chico de pelo negro y anteojos se sacaba la capa invisible, sin poder creer lo que acababa de oír. Apenas salió de su aturdimiento, salió corriendo en busca de venganza...
-Hey! Snape! –gritó James. Snape se dio vuelta.
-¿Qué quieres, Pot...?
Pero no pudo terminar de formular su pregunta. Apenas estuvo a su alcance, James le dio con el puño en plena mandíbula.
Snape cayó de espaldas. Lily lo miraba con los ojos muy abiertos. James se abalanzó sobre él, y pronto quedaron hechos un revoltijo de patadas, gritos y piñas.
Lily miraba todo, sin saber qué hacer. Por suerte, no tuvo que pensar mucho. El resto de los alumnos de su curso venía corriendo, una mitad para separarlos y la otra para alentar a sus preferidos.
-Dale duro, James! –Gritó Sirius, mientras Remus le echaba una mirada reprochadora e intentaba separar a su amigo de Snape.
-¿Qué está pasando aquí?
James y Snape se quedaron helados. El profesor Summers, de Pociones, se acercaba por el pasillo. Era famoso por el gran número de alumnos a los que aplicaba castigos ridículos, desde asistir todo el día a clases disfrazado de un héroe muggle llamado “Superman” que usaba la ropa interior exteriormente, hasta escribir y recitar un poema ante todo el colegio acerca del último partido de Quidditch. La gran mayoría de los alumnos, incluido Snape, morían de vergüenza, y evitaban cometer cualquier tipo de falta delante suyo. Pero James no era así... Prefería mil veces demostrar su escaso talento musical antes de desgarrarse los músculos del brazo sacándole brillo a las copas del salón de trofeos.
-Fue él –farfulló Snape, temblando. –Él empezó!
-No me importa quién empezó... Para una pelea hacen falta dos. Ahora vayan a la enfermería, no quiero retrasar mas mi clase. Luego hablaremos de su castigo.
Así era Summers: nunca se hacía problema por nada, ni se tomaba nada demasiado enserio. Cada año corrían rumores acerca de su jubilación (estaba verdaderamente viejo), pero James esperaba tenerlo hasta graduarse. Por lo menos, eso pensaba la mayor parte del tiempo. Ahora sólo pensaba en que si no fuera tan condenadamente puntual, podría haber hecho papilla a Snape...
*________
=P
Cero ganas de escribir...
Firmen lindo =)
Nos vemos!
 No se a ustedes, pero a mi me encanta como quedó la imagen =)
Bueno, seguimos con el Fic...
Enjoy!
;)
*_________
-El bicornio se alimenta de carne humana. Posee dos grandes cuernos... –Lily suspiró. No había visto ni a James ni a Nimphadora en todo el día. -...que suelen utilizarse para fabricar pociones. Ej.: Poción multijugos... Página 148... La poción multijugos sirve para convertirse físicamente en otra persona. – Lily pensó que esa poción era absolutamente inútil para Nimphadora. Estaba por volver a su lectura, cuando cerró el libro de repente.
No podía estudiar así, pensando continuamente en James y Nim. Además, confiaba absolutamente en su amiga y su novio... Por lo menos eso hacía antes de que desaparecieran juntos, sin siquiera avisar...
Lily tomó sus cosas y se encaminó a la sala común de Gryffindor. A mitad de camino, oyó que la llamaban. Se dio vuelta, sonriendo... No podía haber sido tan tonta...
-Hola, sangre sucia –dijo Snape.
Lily puso cara de asco.
-¿Qué quieres?
-¿Perdiste a Potter? Yo que tu tendría cuidado... Lo vi hoy en la mañana caminando con Tonks, cuchicheando muy animados...
-¿Qué quieres? –Repitió Lily. Se empezaba a sentir realmente mal...
-Arruinarle el juego a Potter. Créeme que no lo hago por ti... Pero abre los ojos, Evans! No eres mas que una más en su lista...
Lily siguió su camino. No tenía ganas de discutir, y menos cuando no estaba segura de si lo que defendía era cierto. Tenía ganas de llorar, de gritar y de pegarle a alguien. Después de tanto tiempo, estaba saliendo con James... Y su mejor amiga parecía estar arruinándolo todo.
-¿Contraseña?
Lily miró a la dama gorda. Había llegado a la torre de Gryffindor, y había olvidado la contraseña. Estaba tratando de concentrarse, cuando escuchó una voz a sus espaldas.
-Pus de bubotubérculo!
Lily se dio vuelta. James venía con una sonrisa de oreja a oreja... Junto con Nimphadora. Tragándose toda la furia, entró apenas se abrió el retrato.
-Lily...!
Atravesó la sala común a toda velocidad, mirando a Remus, quien levantó la vista de su pergamino y le sonrió. Lily se sintió peor... Sabía perfectamente que él estaba enamorado de Nim, y no podía creer que James le hiciera eso a un amigo...
Subió las escaleras de a tres escalones y se encerró en su habitación. No había nadie. Se tiró en la cama y empezó a llorar, como no lo hacía desde hacía años. Lo último que supo fue que le dolía mucho la cabeza... Y siguió así hasta dormirse.
-¿Qué le pasa? –dijo James, viendo como Lily iba a toda velocidad a su habitación.
-Parece que no quiere hablar... –dijo Nim
Nimphadora se fue con unos chicos, mirando de reojo a Remus. James se sentó con los chicos.
-¿No saben qué le pasa a Lily? –les preguntó
-Mmmno, ni idea... hoy no la vimos en todo el día –respondió Sirius.
-Debe haber estado en la biblioteca, ya saben lo estudiosa que es...
-No, yo estuve allá y no había nadie... –mintió Peter.
-Ahora que lo mencionas –dijo Remus, recordando- hace un rato venía de ver a Hagrid (les manda saludos) y la vi que estaba hablando con Snape...
Sirius y Peter lo miraron, maravillados. Sin saberlo, Remus estaba colaborando con un plan del que no se había enterado...
-¿Snape? –dijo James, extrañado. –Bueno, por lo menos estoy seguro de que no me engaña...
Remus suspiró.
-No tengas tanta confianza... Yo pensaba lo mismo de Nim, y ves cómo está con él en Pociones... –Le dirigió una mirada triste a Nimphadora.
James se quedó mirando un pergamino en blanco, que debía convertirse mágicamente en una composición de Vlad el empalador, lo que hizo que no se fijara en Sirius y Peter, que sonreían a mas no poder. Su plan marchaba a la perfección. Lily no quería ver a James, quien dudaba de la fidelidad de Lily...
-¿Quieren ver lo que le compré? –dijo James, sacando una cajita del bolsillo de su capa.
La abrió de a poco. Adentro había un anillo dorado, con tres brillantes incrustados. Brillaba tanto que casi hacía daño verlo...
-Y eso no es todo! Nimphadora sabe de un lugar donde lo hechizan para que me vea cuando lo apriete y diga mi nombre, aparezca mi holograma... ¿No es sensacional?
Un repentino ataque de culpa invadió a Sirius. No le podía estar haciendo eso a James...
-Es precioso. –dijo, apenas sosteniendo una sonrisa falsa. –De seguro le encantará.
*___________
Ajjj...
Gente mala ¬¬
Cuando termine de escribir el cuento, quedaban 666 caracteres :|
TENGO MIEDOOOOOOOO
arre XD
Nos vemos!
Firmen bonito =)
 Este collage lo hice yo :S
Se nota que estoy muy al pedo en mi casa, no?
Bueno... Acabo de terminar de escribir esto :S
que lo disfruten!!!
*______________
Por esas fechas, los merodeadores andaban menos unidos que nunca. Uno no podía estar a menos de dos metros de distancia de James sin que apareciera Lily, y viceversa. Remus se la pasaba demostrando su destreza para el juego de los celos, al igual que Nimphadora. Peter se estaba volviendo un profesional buscando pelusas en su bolsillo, y Sirius, un experto en quejas.
-Bueno Peter... Una de dos: o conseguimos una chica nosotros también, o nos volvemos homosexuales.
-Creo que la segunda opción es la única posible para mi... –Bromeó Peter.
-Perfecto –decía Sirius, guiñándole el ojo.
Claro que Sirius no tenía problemas para conseguir chicas... Pero no encontraba ninguna que le gustara. Desde que en tercero una chica de Ravenclaw le había “roto el corazón” no había vuelto a salir oficialmente con nadie. Había habido otras, por supuesto, pero ninguna duraba mucho...
James, que había estado toda la mañana con Lily, se separó milagrosamente de ella y fue hacia donde estaban sus dos amigos.
-Chicos, necesito que me ayuden –dijo, hablándoles por primera vez en el día.
-Si se trata de Lily, gritaré –dijo Sirius
-Pues prepara tu garganta... La semana entrante es su cumpleaños, y quiero que me den alguna idea para su regalo.
-AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!! –gritó Sirius, poniendo cara de loco.
James alzó una ceja.
-¿Me ayudarán?
-¡Claro Jimmy! –dijo Sirius, recuperándose enseguida ante la mirada asustada de unas chicas. Les guiñó un ojo. –Pero por qué no le dices a Nim? Ella es una chica... sabe de esas cosas...
La cara de James se iluminó.
-Claro! ¿cómo no se me ocurrió antes? –dijo James, dando media vuelta y yéndose. Sirius miró de forma significativa a Peter.
-¿Te das cuenta? Desde que está con Lily, nosotros ya no pertenecemos a su mundo...
-Es verdad... Aunque eso podría cambiar –contestó Peter, con una actitud misteriosa muy rara en él.
Sirius lo miró, extrañado.
-¿Te refieres a...?
-Una pareja es algo muy fácil de disolver –dijo Peter en una voz apenas audible, vigilando que nadie estuviera cerca. –Si nos lo proponemos, podemos hacer que...
-No, Peter... No debemos... Él es feliz así... No, Peter! –repitió con más énfasis, como para asegurarse de que estaba seguro de lo que decía. Peter se encogió de hombros.
-Como digas... Si no quieres recuperar a James...
Parecía que se estaba librando una batalla de sentimientos dentro de Sirius. Por un lado, su conciencia “buena”, diciendo que no podía hacerle eso a su amigo... Y por otro, la conciencia malvada, que casi exigía que los separara (por el bien del grupo, claro). Finalmente, después de mucha reflexión, asintió, apesadumbrado.
-De acuerdo. hagámoslo.
Entre tanto, James ya estaba en el pasadizo que llevaba a Honeydukes, junto con Nimphadora. James sabía perfectamente que ella no lo hacía ni por él ni por Lily, sino para darle celos a Remus, como de costumbre. Pero también estaba seguro de que ella sabría elegir el regalo perfecto para Lily. Ni se imaginaba que, en el castillo, sus “amigos” estaban muy entretenidos pensando cómo hacer para separarlo de su chica...
No hizo falta mucho tiempo para poner en marcha el plan. Al cabo de un tiempo, una sonriente Lily se acercó a ellos, mirando alrededor en busca de James.
-¡Hola chicos! ¿Lo vieron a Jimmy?
-Está con Nimph... No, no lo vimos –contestó al recibir un codazo de parte de Peter.
Lily pasó la mirada de uno a otro. La sonrisa se había esfumado.
-Bueno... Si lo ven díganle que estoy en la biblioteca, ¿si? –dijo, insegura.
-Claro –dijo Peter, sin mirarla a los ojos. Apenas cruzó el retrato, se largó a reír.
-No puedo creer que le estemos haciendo esto a James. –dijo Sirius.
-No vas a arrepentirte ahora! Nos salió perfecto... ¿viste su cara?
Sirius asintió. De seguro, Lily estaría buscando a James y a Nimphadora por todo el castillo, y no los encontraría. Aunque, curiosamente, los vería entrando a la sala común un par de horas mas tarde, juntos...
*_________________
Jajj...
Y todo fue idea de la rata ¬¬
En este capítulo no apareció Remus! =(
Bueno... nos vemos!
Firmen bonito ;)
Saludos!
 Holaas!
Como les baila?
Bueno... hoy ando medio apurada...
Asi que los dejo con la historia!
Enjoy ;)
*___________
Los profesores casi no se daban cuenta que Lily había estado faltando. Se había puesto al día tan rápido y bien que daba miedo.
-Es que en vacaciones estuve leyendo los libros –explicaba ella-. Además, esto ya lo habíamos visto el año pasado, ¿no lo recuerdan?
-No, verdaderamente –Contestaba Sirius, el último en recordar los ingredientes para preparar una poción herbovitalizante.
Desde que salía con James, Lily se había convertido en una especie de profesora particular para los merodeadores. Esto no le molestaba en lo absoluto, ya que le encantaba demostrar lo mucho que sabía, pero había veces que parecían alumnos de primer año. Era increíble la capacidad que tenía Sirius para olvidar todo que sabía.
-Entonces... ¿Quién era Atila? –Lily lo miró con odio. Se lo había explicado cinco veces esa tarde. –Es broma, es broma!
Para la sorpresa de todos, al que le iba peor en casi todas las materias era Remus, el Prefecto. James lo comprendía. Cuando estaban en la sala común, no podía dejar de mirar a Nimphadora, siempre rodeada por un grupo distinto de chicos. Y cuando no estaba, no dejaba de pensar en ella... En cambio ella, que hasta hacía dos días se deshacía en lágrimas por Lunático, ahora apenas le dirigía la palabra. Realmente, era demasiado difícil entender la mente de las chicas...
Se oyó la risa estridente de Nim. Un chico acababa de hacer una broma, por lo visto sumamente graciosa. Remus y Sirius hicieron la misma cara de celos, lo que hizo que Lily sonriera.
-Bueno chicos... Creo que me voy a dormir –dijo Lily.
-Yo también –dijo Remus, sin dejar de mirar con odio al chico que coqueteaba con Nim.
-Tu no vas a ningún lado. Tienes que hacer tu tarea de Astronomía. –Lily siempre sabía los deberes que habían dejado para último momento.
Remus suspiró, tomando el mapa lunar de Sirius y comenzando a copiarlo en otra hoja. Apenas había mojado la pluma para escribir el nombre del primer cráter, cuando se oyó el sonido de una fuerte cachetada.
Del otro lado de la sala común, Nimphadora le gritaba a un chico que tenía la marca roja de una mano en la mejilla.
-¡QUÍTAME LAS MANOS DE ENCIMA...! Atrevido... Cerdo... Depravado...
Sirius se paró y comenzó a caminar ligero hacia el muchacho. Éste comprendió perfectamente las intenciones del joven Black, y musitó que había olvidado algo en la biblioteca, cruzando rápidamente el retrato de la dama gorda.
Remus miró a Nimphadora. Ahora entendía todo. Era sólo un juego para ponerlo celoso...
-Pues ya verá quién juega mas sucio. –dijo Remus para si mismo
-Si se trata del mas sucio, de seguro ganas tu –contestó James, distraído, mientras intentaba copiar el mapa lunar de Sirius.
-¿Podrías copiar mi mapa por mi, Jimmy? Tengo que... hacer algo.
Sin darle tiempo a contestar, fue hasta la otra punta de la sala, donde un grupo de chicas de cuarto hablaban animadamente. Al ver que Remus llegaba, se quedaron calladas.
Sirius podía hacer que cualquier chica cayera a sus pies con sólo una sonrisa. James era el experto en deportes. Peter... bueno, el experto en encontrar pelusas de bolsillo. Pero Remus tenía una especie de poder para inspirar confianza en cualquiera. Así que unos minutos mas tarde, las chicas de cuarto estaban conversando con él como si fueran amigos de toda la vida. Nimphadora notó esto, y fue a ocupar la silla de Remus junto a James.
-No sé quién se cree que es –dijo, hablando mas sola que a James-. Se piensa que me va a dar celos... Pero no me conoce, ¡ja! Yo no soy nada celosa, y menos de él...
-No se nota, Nim –dijo James, sin apartar la vista del mapa.
-Bueno... Hablemos de nosotros –Dijo, dirigiendo una mirada de furia a las chiquillas de cuarto. -¿qué me cuentas de tu día, Jimmy?
Esta vez, Jame dejó lo que estaba haciendo y la miró.
-Ya sabes absolutamente todo lo que pasó hoy. Sinceramente, la pelea entre tu y Remus me parece muy estúpida, y no dejaré que intentes darle celos conmigo.
James volvió a su tarea de Astronomía. Nimphadora resopló y, al cabo de un tiempo subió a su cuarto. Definitivamente, aunque ella había llevado algo de ventaja en la guerra de celos, Remus la estaba alcanzando...
*_________
Esto es lo último que escribi :S
Me tengo que poner las pilas!!
Firmen lindo =)
Nos vemos!
|