 Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño quien abandona un proyecto antes de iniciarlo.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Agustina Celeste.
 Hoy se siente satisfecho aunque aquel rol no exista mas, para vida con su pecho y su cancion vuelve a sonar.
Su paciencia va a montar todo un circo para verlo desfilar, al dolor que supo ser y al que ahora ya no quiere ver volver.
Agustina Celeste
 La Rotuló con la palabra Equivocación.
Agustina Celeste.
 Después de varios intentos fallidos, finalmente dividí, lo que tendría que haber divido tiempo atrás.
Trace una línea divisoria entre los dos, que dividiera lo bueno de lo malo, qe dividiera en una balanza que era lo que pesara mas.
Decidí, que no vuelvas.
Decidí qué por primera vez me amaría a mi misma Y dejaría tu figura en el piso bien al ras. Donde nadie la encuentre, donde yo no la encuentre. Así no poder dar lo que no podré encontrar jamás. Decidí dejar de soñar, dejar de confundir la realidad Decidí no amarte más. Sabiendo aun que te ame demasiado y me quise muy poco. Cansada de pensar que algún día pudieses cambiar.
Agustina Celeste.
 Despacito cuando tu dormías el te hablaba, te preguntaba, te protegía. El prometió darte todo pero sólo pudo darte lo que tuvo. Y para ti lo mas hermoso era amanecer junto a sus ojos iluminando el mundo.
Pero los pájaros no pueden ser enjaulados porque ellos son del cielo, ellos son del aire y su amor es demasiado grande para guardarlo
Volaste alrededor de la luna con el, le pediste que nunca se fuera y el respondió: mi amor siempre estará... cuidántote
Y lo dejaste volar y tus ojos lloraron hasta doler pero sólo tu sabías que así tenía que ser que así... tenía que ser...
Agustina Celeste.
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