 Llegó el momento... Por una vez desde hace mucho tiempo escribiré algo mío.
Se acabó esforzarme para que no valoréis nada. Se acabó desahogarme gracias a esto. Se acabaron mis fotos en blanco y negro. Se acabaron las rimas (normalmente no eran mías). Se acabó el 2007. Se acabaron aquí mis 241 publicaciones. Se acabó.
Adiós.
Y...
Zell's.
 A esta boca no le faltan vasos, no le faltan besos,
Le sobran excesos y también fracasos y vomitinas.
Veo a Dios en las esquinas, de mi cama,
Y hoy me ha escrito un telegrama.
"No te rindas", "No me rendiré Señor, a ti me debo.
A nadie daño cuando bebo.
Soy un buen chico, hace dos años y pico mordí este cebo.
Ahora ya no es nada nuevo".
Y...
Z.
 La música se muere, y no es por suicidio.
Lo está pasando mal, cuando muera tendrá alivios.
Música, aquí tienes este elogio, eres mi clavel no un ser de los negocios.
Quieren hacer del dinero tu hermanastro.
Música, sigues siendo nuestro astro.
Y...
Z.
 Dime qué es, dime qué crees.
Dime qué ves, dime qué crees que ves, o es...
Dime qué es, dime qué crees.
Dime qué ves, dime que crees que ves desde tu ventana.
Y...
Z.
 Abro la puerta en mi portal contento aún dentro de éste laberinto. El viento sopla enrarecido en la ciudad, intento pasar inadvertido, para eso tengo habilidad. Andando, observando, pensando en un por qué y en un cuándo; pensando que vivimos siempre esperando.
Buscando pareja para sentar la cabeza y, cómo no, hacernos con una casa, un coche y un futuro cómodo. Sacrificándolo todo para no estar solos, moviendo hilos, dejando huella en los hijos y morir tranquilos.
Y...
Z.
|