 Son cosas que suceden cada mucho tiempo, las versiones suelen decepcionarme.
Bueno, bueno, pues resulta que tonteando por youtube he caído por casualidad en los brazos de este crack.
Un Devendra con aspecto muy jovial, tan amanerado como de costumbre, versionando a Clive Palmer y, en mi opinión, pasándole por encima (que Dios perdone mi blasfemia).
Dedicad tres minutos a esto.
http://es.youtube.com/watch?v=3Ucp6uBiVuo&mode=related&search=
Clap clap clap clap
 En la foto Manfred von Richthofen, el Barón Rojo
El log de ayer, viendo el log de Sta_quincampoix, me vino a la memoria un extraordinario accidente que tuvo lugar en mi barrio hará unos quince años.
De pequeño, como tantos otros niños, jugaba a tirar aviones de papel por la ventana. Normalmente planeaban unos metros antes de empezar a descender trazando espirales, pero otras veces se colaban en las terrazas de los vecinos. En vista de que esto sucedía con relativa frecuencia, escribía notitas en las alas con tonterías para que, en vez de enfadarse por ensuciar sus casas, al menos se rieran y cuando me vieran por ahí me apremiaran con cualquier gracia tonta.
Tenía unos seis años y a los nueve ya me aburría. Por eso comencé a tirar aviones prendidos previamente con una cerilla en la cola. ¿El atractivo?, pues no sé, quizás ver cómo un avión de papel planeaba unos cuantos metros para caer en picado envuelto en llamas o, qué coño, sentir la satisfacción de saber que se hace algo a mala leche. Un día uno de esos avioncitos en llamas se coló en casa de una vecina y se le quemaron las plantas.
La vecina no sabía cómo pudo pasar (el avión se debió consumir entero) y yo nunca confesé.
Todavía, en el vecindario, nadie ha sabido a quién adjudicar la autoría de tan extraño suceso.
 Que arda la gente interesante"
 No sé qué tienen las flores lloronas, las flores del Campo Santo
Que cuando las mece el viento, lloronas, parece que están llorando
El corto es Mexicano, lo emitió canal+ hará ya unos cuatro o cinco años y según tengo entendido le ha costado a Tim Burton un pleito por plagio. Al parecer, el director mexicano acusó a Burton de plagiar su cortometraje para poner en escena a los personajes de la Novia Cadáver en el cabaret de ultratumba. Sin tratar de quitar mérito a uno de mis directores favoritos, la verdad es que me quedo con la escena del cortometraje. Perder diez minutillos y disfrutad de esta maravilla de plastilina.
http://youtube.com/watch?v=eW6hVfafF6c
 Emilia es una persona de formas correctas, tiene un gusto exquisito para vestir y gusta de pasar las tardes leyendo en su habitación. Éstos son motivos más que suficientes para que su madre esté orgullosa de ella y pueda presumir ante sus amigas. Por su parte, Emilia la corresponde, la chica se enorgullece de tratar a su madre en el mayor grado de la amistad.
La madre de Emilia duerme con la conciencia tranquila. Sabe, a ciencia cierta, que su hija es una excelente señorita, saborea la paz que siente consigo misma cuando piensa que tiene la certeza de haber estado siempre al lado de su hija. Pero la madre de Emilia no sabe lo que hace su hija cuando cierra la puerta de su habitación para leer, ni a que dedica el tiempo cuando, a altas horas de la madrugada, sigue despierta delante del ordenador.
La buena ama de casa no estuvo al lado de su hija cuando recorrió aquel hormigueo su la espalda al ver a su padre sin camiseta, en aquella foto de sus tiempos mozos que encontró en alguna caja de recuerdos. Si hubiera estado aquel día a su lado, quizás hubiera podido explicarse por qué la colonia de su marido se gasta tan rápido. Quizás entonces, muerta de vergüenza, Emilia le hubiera explicado que rocía a su novio con ella cada vez que follan en casa, cuando sus padres salen a tomar algo por el barro. No, su madre seguirá sin entender lo de la colonia y dormirá tranquila, agena a que Emilia se cuela por las noches en su habitación y roba alguna prenda usada de su padre. Cuando regresa a su habitación se desnuda, se frota con ella, y así pasa las horas muertas hasta que, agotada y sudada, se duerme. Su madre, su mejor amiga, no lo sabe. A veces Emilia lo piensa y se siente culpable, una vez pensó en confesar, pero siente que contándolo perdería una parte de sí misma. Pobrecita.
Y es que debemos desconfiar de la humanidad de aquella persona que no tenga una perversión secreta.
Ah, por cierto, seguirán siendo amigas.
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