 Quiero que sepas que me alejé de muchas cosas, que tengo muchos problemas no resueltos, que no quise lastimarte con la frialdad que te traté, que por las noches casi nunca puedo dormir cuando estoy triste, que me gusta reír mucho, que me encanta hablar con vos, que hay días que soy muy felíz, que siempre exagero mis ilusiones, pero que cuando no lo son lo doy todo. Que tengo ganas de abrazarte, que me arrepiento de no haberme despedido de vos la ultima oportunidad que tuve para verte, que es verdad que me gustaron algunos chicos, que es verdad que salí con algunos de ellos, que aunque escribía cosas de amor, era el amor que me faltaba no el que tenía, que definitivamente entre vos y hoy me equivoqué en muchas cosas, que traicioné mis sentimientos, que traicioné mis palabras. Que no creo que me creas pero me gustaría que lo hagas. Que me confundo y me equivoco. Que quiero que seas felíz, que no quiero que esto cambie nada. Que lo hago porque siempre hago lo que siento, porque vos tan estructurado y yo tan impulsiva. Porque siempre pensás las cosas mejor que yo. Que es un sentimiento que resurge, que está bien si no te importa, que está bien si no querés nada. Que vas a pensar que es momentáneo, que vas a esperar que se me pase, que tal vez se me pase si no te tengo. Que esta es mi forma de decirte que lo siento, que no tengo nada que esconder. Que no vas a entender nada y yo tampoco entiendo. Que son las vueltas de la vida. Que aunque haya pasado tanto tiempo quiero estar. Y si quiero estar es porque te quiero.
· Ni siquiera entre tus brazos, y la gente preguntándome por vos.
 No quiero olvidar, pero sí dejar atrás mi pasado y mirar al futuro cara a cara, ser capaz de dejar atrás lo que me tortura y buscar un hoy capaz de satisfacerme y borrar los delirios del ayer para poder enfrentarme al mañana. Cuan difícil es cerrar la puerta del pasado y abrir una nueva puerta al futuro. El pasado por duro que haya sido lo conoces, duele, pero ha enriquecido de alguna manera. En cambio, la puerta del futuro, no sé qué me depara. Tengo miedo a cometer los mismos errores del pasado por haberlos dejado atrás.
· No hablemos de lo que nunca vamos a ser, porque eso es hablar de frustraciones, y para esas cosas están los días tristes.
 En este momento hay seis mil millones, cuatrocientos setenta millones, ochocientas dieciocho mil, seiscientas setenta y una personas en el mundo. Algunas corren asustadas. Otras vuelven a casa. Algunas dicen mentiras para llegar al final del día. Otras simplemente están enfrentándose a la verdad. Algunos son hombres malvados en guerra con los buenos. Y algunos son buenos, luchando con los malvados. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces, todo lo que necesitas es una.
· Intentamos olvidar y volvemos a encontrar ojos como los suyos, pero como no encontrarlos si fueron los que más daño hicieron.
 El hilo duele al trapecista en los pies. No le sirve de nada retroceder, porque allí ya ha estado. Debe cruzar, avanzar por el hilo, sin mirar atrás, sin mirar abajo. Con la cabeza alta, de frente. Sin red, sin cuerdas que le aten. Cruza valiente, con la admiración de todos. Y al llegar al otro lado sonríe satisfecho, feliz, tras superar el obstáculo, consciente de que desde abajo nadie podía ver que le perseguía el miedo. Todos somos, trapecistas.
· Hoy no tengo las letras necesarias para escribirte, o quizás el valor suficiente para hacerlo.
 Se me han borrado las palabras. No se a quién escribir ni en quién pensar. No me apetece ni recordarte, ni tenerte presente. Hoy no serás mi musa, ni vendrás de la nada a recordarme el ayer. Me quedo aquí callada, gritando en blanco. Llegaré con tu recuerdo y me iré con nuestro presente. Sabiendo que tus ojos me recordarán que no te tuve, que tus brazos me dejaron escapar, que tú y yo somos utopías. Cerca, lejos o rozándote con los dedos. No me cansaré de repetirte que hoy, no pensé en tí.
· No te olvides de lo que vivimos, de cada día, cada segundo, cada palabra, cada cosa que se nos quedó por decir. Recuerda esto: Lo que más me cuesta es olvidarte.
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