 Ráfagas de imágenes claras, indistinguibles entre realidad e ilusión, hacen referencia a una percepción, y otras no tan indistinguibles hacen referencia a una visión del momento, el lugar en que físicamente se esta y se observa. Las primeras, viajando como fantasmas en una casa abandonada, son abstractas difíciles de mirar aun con ojos agudos, difícil de entender. Aun así, la mente se fascina al ver aquellos fantasmas que paz en su interior irradian, y le dan la oportunidad de beber de la dulce miel de una flor blanca y pura encontrada en el mejor de sus jardines, pero siguen siendo motivo de una pequeña duda, la duda de que estén siendo creadores de un engaño, un paraíso sin saber porque es un paraíso.
Las segundas, caminan frente a los ojos, muchas alegres y felices cuando son miradas, dando lo mejor de ellas al saber que las observan, creando un hermoso espectáculo natural indiscutiblemente atractivo tal cual un imán lo es, y otras tristes no pueden evitar demostrar su constante dolor y agonía, sean miradas o no, irradiando los sentimientos de su cruda realidad actual, sin hacer nada por mejorarla, hundidas en depresión. Tristes o felices, siempre son fáciles de observar, y con el potencial de llenar de una mágica felicidad, o una desolada tristeza, pero al fin y al cabo, siempre seguras de lo que son.
Sin comprender cual es real y cual no, después de tantos enfrentamientos entre ellas, después de tantas lunas llenas, los dos tipos de imágenes comienzan a unirse, poco a poco, de gota en gota, y lentamente forman lo que indiscutiblemente es real, enamorando a la mente y al corazón con una luz que inevitablemente encanta, trabajando juntas para un propósito noble, la felicidad de quien las ve, como recompensando el esfuerzo de aquel ser por consolidar la unión de ellas con banderas de paz, y que sigue luchando por ello. El equilibrio de la balanza entre una roca versus un grano de arena.
 Letras, números, vuelan libres de lado a lado, se ríen, se burlan al no poder tragarlos, luego giran alrededor creando una densa neblina. Atraviesan el cuerpo como pequeñas dagas, entonces una extraña sensación dejan correr por la sangre, tan pronto llega al corazón y al cerebro, temprano se esfuma y nacen nuevas. Un cambio influencian, una tempestad provocan y se ocultan en ella, y así lejos del entendimiento luego salen para encontrar al inconsciente, donde solo en sueños será posible encontrarlos, una buena maniobra creando un gran desafío mientras cantos agudos azotan a un poderoso oído, y un fuerte destello hace imposible la mirada, quedando solo el instinto como guía. Se declara una guerra por el dominio nuevamente, donde la sabiduría reluce como indomable estratega, necesaria para vencer y asegurarse de que así sea…
 Solo saber un poco más, solo un tanto más allá, podría ser imposible, podría ser mucho pedir… Dominar el ser un poco más, lograr un poco más de poder sobre si mismo, solo por bienestar, sin otra razón que no sea esa, será soberbia?
Que extraño… pensar en lo ínfimo que se puede llegar a ser, o en lo que probablemente siempre se ha sido, como para voltear la mirada a cuestas de un dolor inevitable, que extraño…
Recordar aquellos niños jugando con el solo motivo de ser quienes son, sin entender porque, hiriéndose las rodillas que marcas dejarán, solo actuando con el corazón, eran felices. Ahora que son grandes seres, sienten la necesidad de entender porque, gracias a eso lo son ahora, producto de la evolución.
Ahora, enfrentarse a una consecuencia aunque no haya un fin aun, a una nueva experiencia, puede resultar determinante, al notar los hechos, mirándose al espejo con detalle, intentando explicarse el “porque”, después de todo es una cualidad del ser humano que a diferencia de los animales, los hace personas, aunque muchos se la nieguen. Existe otra cualidad innata de los seres humanos? podria ser aquella que esta definida por el concepto de Amar, lamentablemente otro concepto negable, porque lo negamos tan seguido? Muchas veces el miedo atormenta, abruma, enjaula, el miedo a que el amor atormente, abrume, enjaule, será así? Quizás el ser humano no este preparado del todo para tan grande placer, y aunque no lo este, lo hacemos de todas maneras, porque es lo que nos podría llevar a la salvación, a la gloria, a la razón de morir felices.
Pero antes de morir, se recuerda el pasado, levantando una bandera blanca, en son de paz, pero podrían no aceptarla, que sucede entonces? Se puede arriesgar la vida para tan noble motivo. Entonces el recuerdo de lo que se ha sido, notifica como todo ha cambiado, y un fugaz y poderoso destello muestra quien se es hoy, y la sorpresa es chocante, al darse cuenta de ocultas verdades propias, quizás actos, pensamientos, sentimientos que jamás se habían notado antes, y que nunca se pensó que existirían.
Es tan larga la espera, tan larga la vida, el intentar hacer que la vida sea lo que uno desea, lo que se hace en la larga espera, lo que se logra, lo que no se logra y se lucha por remediarlo, tanto lo que se debe hacer mientras el tiempo corre y se acaba, de no ser así, tanto de lo que se podría arrepentir, tanto es lo que falta por recorrer...
 Sin escritura, Solo haciendo música para aquella hermosa y resplandeciente aura... La Luna
 La mano del viento, agudo sentido manifiesto en él, callando en la brisa una irónica sonrisa se deja caer. Hojas han volado desde el otoño pasado, intactas y secas crujen al llegar y desvanecen reduciéndose en pequeñas partículas en su ultimo vuelo. Densos y suaves susurros golpean el tímpano, como cantos de sirenas, obligando a oír, sin poder huir. Piel erizada al sentir el escalofrío proveniente de una mística razón, envolviendo todo lo que encuentre a su paso, mientras el cantar de las almas resuenan con un grave sonido. Un aroma único indescriptible azota el olfato, será la única vez que se sentirá ese aroma, aquel aroma… Un tenue atardecer rojo ilumina el camino con debilidad, como agotado de hacerlo, aun lucha por existir. Y aquel personaje, ahí mismo, observando, escuchando, oliendo, sintiendo… camina descalzo dibujando su trayectoria al paso, recogiendo pesadas piedras que se encuentran con él, llevándolas en su gran mano, aunque incierto sea el destino, más aun la meta, camina, solo camina…
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