 Nadie ha leído el tercer versículo del catorceavo capítulo del Evangelio según San Juan. Nadie se ha dado cuenta de lo que he dicho antes. Esperaba más de ustedes, queridos amigos, pero la verdad es que muchos ni siquiera se dieron cuenta de que se anunciaba el fin de este espacio. Espero que el gusano que envuelve el mundo, aquel del desinterés, aquel de la falta de curiosidad, no les haya mordido a ustedes también. Hablaría más, pero ya no es tiempo de hablar. Les juro que ahora sí, esto se ha acabado. La serpiente se muerde la cola y el fin es en verdad lo mismo que el comienzo. Este fotolog muere, y en mi opinión muchos de ustedes deberían imitarle.
"The worms crawl in and the worms crawl out
The ones that go in are lean and thin
The ones that crawl out are fat and stout
Your eyes fall in and your teeth fall out
Your brains come tumbling down your snout
Be merry, my friends... be merry"
Be merry, my friends. Be merry,
El Mantícora
 "...seducido por el éxito que tenía en su vida, prueba sus habilidades futbolísticas de wing derecho, en Arsenal, siendo quebrado en el primer partido. Desesperado, cae en un pozo depresivo. Se recluye en la quinta "El Messidor", la cual es destruída por un rayo misterioso que hará nido en tu pelo. Entroncado entonces en una depresión alcohólica, el Dr. Vaporeso se limita a caminar en un radio de ocho cuadras a la redonda, o sea: Av. La Plata, Cobo, La Rioja y Pedro Echagüe. Golpeando cuadriláteros invisibles se da cuenta de que su vida no tiene sentido y decide matarse con un revólver que le había regalado Juan Carlos Discépolo, pero éste no andaba; por eso tuvimos Vaporeso por un tiempo más. Solo, desesperado y solo, graba un disco llamado "Loco por el Rock", el 9 de mayo de 1901."
Alfredo Casero, "De las Angustias del Héroe Nacional Dr. Ricardo Vaporeso" (frag.)
Increíble que haya de éstas todavía vivas para esta época. En Buenos Aires al menos ya no; en Santa Fé sí, y la prueba es esta foto que me mandó Aitor, que vive allá, y yo agradezco mucho. Bueno, creo que esta es la última foto que subo a este fotolog, que ya no sirve continuar. A lo mejor después hago otro. No sé, no sé.. el fotolog es un gremio de imbéciles, y cada vez me aburre más. Y aunque jamás me enorgullecí de éste, le tenía cierto cariño, como el que se le debe tener a un hijo idiota. Pero creo que ya no lo quiero. Me hastía. No sé, pero en realidad sí se.
Se acabó. Adiós.
Juan 14:3
 Contra el cine, el MALBA, Compactos Anagrama, el arte abstracto, las instalaciones, Cortázar, las peluquerías, la fotografía, el tango electrónico, la ropa de diseñador, los libros de Celeste Cid, la Actitud Buenos Aires, los fotologs y la Revolución Industrial. Entre otras cosas.
 Hace dos días mi querida amiga Luciana Nigro me dió la admirabilísima noticia de que finalmente Tom Waits daría una conferencia hoy, en el marco de la inauguración del BAFICI. Hoy, sábado santo, era un día harto importante para mí, un día verdaderamente santo si se quiere, pero cancelé todos los milagros que se sucederían esta noche para asistir a semejante acontecimiento. Hace ya varios meses que el trabajo de míster Waits pasó de ser una mera afición musical a una gran obsesión, y no me perdería tan fácilmente la oportunidad de verle en persona y acaso intercambiar unas palabras con él. Luciana me adjuntó una página web que informaba los pormenores del asunto, advirtiéndome que no lo divulgue puesto que lo sabía poca gente. En efecto, era así, pero no tan así. Muy estúpidamente apunté que la conferencia se realizaría en el hotel Alvear, cuando en realidad era en el teatro homónimo, que pese a quedar en la avenida Corrientes se llama Alvear.. bah. Las entradas se retiraban a partir de las diez. A las seis de la mañana me encontraba en la puerta del lujoso establecimiento preguntando a los conserjes y a los valet parking si realmente no tenían idea de alguna conferencia a realizarse por la tarde; ante las múltiples negativas sospeché que algo debía andar mal. Busqué algún establecimiento con internet para corroborar mi información, pero aparentemente en la Recoleta no existen semejantes locales (después de todo, ¿quién necesitaría un infecto ciber viviendo en aquel barrio?). Fui a desayunar a la deplorable confitería de Las Heras y Junín; se me ocurrió entonces buscar en el WAP del Google a través de mi celular. Con horror ví finalmente la verdad. Pedí la cuenta enseguida; ya eran casi las nueve de la mañana. Corrí hacia la avenida Corrientes. Antes de llegar encontré lo que ya esperaba: una larguísima cola, que se extendía exactamente por dos cuadras y media. Mientras daba vuelta la manzana del teatro Alvear repasé todos los elementos que ya temía ver: boinas, remeras rayadas, pantalones rayados, medias rayadas, sombreros de lana, remeras de Jim Morrison, remeras de La Naranja Mecánica, anteojos de marcos gruesos, piercings, parches, mochilas con tachas..
¡¡¡ERAN ESTUDIANTES DE CINE!!! ¡¡¡¡¡DOS CUADRAS Y MEDIA DE ESTUDIANTES DE CINE!!!!!
Esto es lo que engendra el inmundo festival de cine. Dos cuadras y media de imbéciles salidos de un molde que me han robado algo que yo debería tener como derecho.. los mismos que todos los años invaden y envilecen mi querida ciudad de Mar del Plata.. ¡malditos sean!
Me queda el consuelo de que no tendré que soportar a los estúpidos periodistas que dirigen el encuentro; mucho más me alegra la idea de no tener que ver al resto del auditorio. También me esperanza el saber de que ninguno de esos gusanos estará en condición de entender a Waits.. pero no es suficiente consuelo. ¡Ojalá se hubiese realizado en el hotel Alvear: allí jamás permitirían el ingreso de semejante porquería, ataviados de manera tan vergonzosa..! ¡Mierda! He terminado aquí, a las 10.16, en un mugriento kiosco con internet. El teclado está pegajoso y el box tiene pegado este cartel. Esto marca, a partir de hoy, mi enemistad definitiva con el cine, arte con la que jamás me he llevado bien, pero que jamás me había perjudicado hasta este punto. Maldito sea el cine, el BAFICI, y todos los estudiantes de cine. Y los de letras, y los de sociales, y los jipis, y toda esa porquería: maldito sea todo el género humano.
Supongo que le terminaré dando la mano a míster Waits en alguna otra ocasión. Felices pascuas.
 Es asombroso, pero ni bien se va el calor comienzan a producirse milagros. Ahora estoy casi del todo regenerado. Pero falta todavía un día. Nadie entiende, porque nadie puede entender. Ni yo. Pero les digo que son días raros.
Atención.
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